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24.7.15

Cuando sientes que el mundo es tu hogar

El mundo es un pañuelo.
Es una sensación muy bonita sentir que el mundo es tu hogar. Pasear por debajo del puente Luiz I y creer que estás debajo de la Torre Eiffel porque sabes, además, que Eiffel tuvo la ambiciosa idea de pasar de la horizontalidad del puente a la verticalidad construyendo una torre que para la época, finales del siglo XIX, era una proeza de la ingeniería y la arquitectura. Y saberlo, además, porque has tenido la suerte de trabajar durante 7 meses en el monumento más famoso del mundo que puedes ver por todas partes: camisetas, tiendas, bolsos...
Una parte de la ribera de Porto se llama Gustave Eiffel en su honor. El puente más famoso no es suyo pero sí de un discípulo de su escuela que quería hacerle la competencia. El puente que hay al lado, de Maria Pía, sí es de Eiffel. Ahora está cerrada al tráfico y al paso de personas para preservarlo.




30.6.15

Un año en París

Es difícil llevar dos blogs a la vez. Es difícil tener uno solo. Have un año me vine a París y cree uno nuevo primero fue: DiarioParisino.blogspot.con porque me gusta ser fiel pero un día hice un post tan largo que Blogger no me dejó y probé en WordPress. Y allí lo tengo: Diarioparisino.wordpress.com.
HOY HACE UN AÑO.
https://diarioparisino.wordpress.com/2015/06/30/un-ano-en-paris/

Un año en París

El 1 de julio de 2014 llegué a París con una mochila y una maleta. Hace justo un año.
Recuerdo la sensación de las semanas previas. La tarde del 30 de junio con algunas amigas en casa. Ilusión y miedo. Sentirse viva.
Recuerdo los nervios y la tristeza al despedirme de algunas personas y saber que estaba despidiéndome de una parte importante de mi vida, de mí. Estos días ha hecho un año de algunas cosas. Hasta pronto y ojalá nos volvamos a ver. Algunos se quedaron en ese rincón.
En un año solemos cambiar o transformarnos. Pocas veces somos capaces de darnos cuenta de en qué hemos podido cambiar en un año. Yo
soy consciente de algunos detalles insignificantes.
El café ahora lo tomo expresso y me he hecho fan del agua con gas. Es más divertida...
Ahora puedo hablar otro idioma y medio casi sin esfuerzo aunque no tenga siempre ganas.
He conseguido trabajar en el que era mi objetivo y de regalo me he llevado una experiencia de menos de un mes con gente muy maja en el Starbucks. Y me dieron el lujo de trabajar en la torre Eiffel.
Cuando uno emigra vive dividido. Quiere volver y quiere quedarse. Se siente afortunado y desgraciado.
En un año la vida nos cambia y enriquece. Quizá soy más fuerte e independiente, quizá sea más cariñosa y cada vez digo más claro lo que pienso y lo que siento.
"Mamá, te quiero. Papá, os echo de menos" u "hoy hace un año que no nos vemos... ¿te das cuenta de que a lo mejor no volvemos a vernos nunca?". "Me ha gustado conocerte, creo que te voy a echar de menos...". Cosas buenas que he aprendido, pero también grandes meteduras de pata. Quizá soy más dependiente. "Creo que no debería haber hecho eso, me arrepiento...". El miedo no me ha dejado actuar como una persona normal.
Pero la vida sigue, quien quiere seguir a mi lado o tenerme en su mente, ha tenido un hueco para verme o me escribe mensajes o pierde su tiempo en Skype.
Otros se quedaron por el camino. En un año he ganado muchas cosas y me he sentido feliz.
Salir del país debería ser un ejercicio obligatorio para mucha gente que se  encuentra atascada personal y profesionalmente.
No es la primera vez que vivo fuera de mi país pero con 34 años las cosas se ven muy diferentes.
He tenido suerte y he podido recoger muchos frutos que he sembrado.
He cumplido algunos sueños y seguiré en este camino al menos un año más, pero siempre con la duda, siempre con el corazón dividido.
Un año en París. Hay que celebrarlo. Lo haré yéndome de vacaciones todo el verano. El verano de 2014 lo empleé en instalarme y buscar mi vida aquí.
Objetivo cumplido: de vacaciones a España.
No está nada mal para cerrar un círculo.
Lo mejor de todo: El puñado de nuevos amigos y amigas que he hecho, no son muchos, pero son amigos. Y los que seguís ahí a pesar de la distancia. Os quiero y os lo dedico.